Reganosa o el triunfo de la perseverancia y del Estado de Derecho

Raquel Rivera

Raquel Rivera

Investigadora en Derecho de la Cultura en el Instituto Interuniverstario para la Comunicación Cultural, docente, gestora cultural y violinista. Coordinadora del Portal Iberoamericano de Derecho de la Cultura.
Raquel Rivera

Dos sentencias del Tribunal  Supremo declaran ilegal la planta ferrolana y ponen fin en sede judicial a una lucha popular histórica, con el acompañamiento de Patricia Gabeiras

Podría parecer que a través de este título tan clásico les proponemos una fábula edificante. Pero aunque lo que le vamos a contar es fabuloso no es ningún cuento, sino una historia judicial muy real, que tras quince años de travesía, arriba al mejor puerto; el Tribunal Supremo.

Corría el año 2001 y la empresa regasificadora Reganosa decidía ubicar una gran planta en la ría de Ferrol, ría que aunque gozaba de una tradicional actividad industrial derivada de los astilleros, su vida comunitaria estaba volcada hacia el océano, y de él y con él, se vivía en paz. Este equilibrio medioambiental y económico, se vería fuertemente alterado ante un gigantesto artefacto peligroso y contaminante, que con la falsa promesa de bonanza económica para la comarca, venía en realidad a cumplir los sueños de riqueza de los poderes económicos locales (caciques, consejeros de cajas de ahorros y gobiernos). Éstos actuaron con método, el suyo propio, siempre conscientes de su superioridad, sobre los ciudadanos, y las reglas que permiten el juego pacífico entre todos ellos, el Derecho y sus procedimientos.

Ante esta situación a primera vista “goliatesca”, se constituía en 2001 en Ferrol el Comité Ciudadano de Emergencia para la Ría de Ferrol que, formado por un variopinto grupo de ciudadanos de bien y presidido por un viejo y noble General en la reserva, el General Gabeiras, articuló desde entonces una lucha asimétrica pero tenaz, por la defensa de los derechos civiles y por la defensa del patrimonio local; tanto cultural (protegiendo los usos y costumbres económicos de las comunidades), como medioambiental. Esta defensa por los interés locales comunitarios se basaba en algo incontestable: la radical ilegalidad del proyecto de la planta gasificadora. De este modo se proponía una lucha por unos enraizados valores con una sola herramienta, la ley. Es en este escenario en el que la abogada Patricia Gabeiras se sumó a la causa presidida por su querido padre, asumiéndola desde entonces como propia, y como tal, ha sido realizada de manera desinteresada desde su despacho.

Las batallas han sido muchas pero la primavera ha sido generosa y ha traído el mejor de los finales a este proceso: el Tribunal Supremo en sendas sentencias declaró nula de pleno derecho a la autorización de construcción de la Planta de Regasificación de Reganosa, así como la autorización administrativa previa, esta mediante la sentencia del Supremo de 22 de marzo de 2016. El Alto Tribunal, haciendo suyos los argumentos del Comité Cidadán, expresa,  además, que “la aprobación del proyecto de ejecución queda sin cobertura jurídica”, esto es, que es radicalmente ilegal.

Llegados a este punto de la historia, lo procedente es que la Dirección General de Política Energética del Ministerio del Ministerio de Economía acuerde la paralización y cierre inmediato de la planta para el ejercicio de su actividad, a razón de lo establecido en Ley del Sector de Hidrocarburos. Pero esto es ya otra historia…

Y en tanto la justicia se hace efectiva sólo recordar a todas las personas que trabajaron durante años junto al Comité y que ya no están entre nosotros. Este éxito del Estado de Derecho será celebrado en su memoria.



Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR